RULESSWASTE ha alcanzado un nuevo hito con el desarrollo del entregable D3.1: el primer prototipo de la plataforma de prevención del desperdicio alimentario.
Este prototipo forma parte del Work Package 3 y ha sido desarrollado por NARIA como una herramienta web y accesible desde móvil, orientada a facilitar la coordinación local, el registro de excedentes, la redistribución y el seguimiento de datos. No se plantea como una solución tecnológica aislada, sino como un facilitador de la intervención social y territorial del proyecto.
Tecnología al servicio de la acción local
El diagnóstico desarrollado en D2.1 mostró que las respuestas más relevantes al desperdicio alimentario en los territorios rurales seleccionados deben ser formativas, de proximidad y adaptadas a la realidad local.
Por eso, la plataforma RULESSWASTE se ha diseñado para reducir el esfuerzo de coordinación entre actores. Permite conectar empresas alimentarias, comercio local, entidades sociales, administraciones públicas y socios del proyecto, facilitando el registro, la gestión y el seguimiento de flujos de excedentes alimentarios.
El objetivo no es sustituir la colaboración humana, sino hacerla más sencilla, visible y medible.
Seis módulos para un primer prototipo práctico
El primer prototipo del External Dashboard incluye seis módulos funcionales:
- registro de excedentes y alertas;
- donación y redistribución;
- seguimiento de KPIs por zona;
- foro comunitario;
- feedback y encuestas;
- administración.
En conjunto, estos módulos permiten publicar excedentes, recibir alertas de proximidad, coordinar intercambios, confirmar entregas, registrar kilos y generar datos que podrán alimentar el trabajo de evaluación de WP4.
Diseñada para la complejidad rural
La plataforma está configurada en torno a las tres zonas territoriales y los cinco municipios de referencia definidos en D2.1: Gozón, Carreño, Tineo, Salas y Valdés.
Su diseño responde a condiciones específicas de los territorios rurales: dispersión, estacionalidad, distintos niveles de alfabetización digital y necesidad de una redistribución digna. Por eso, el prototipo es web, accesible desde móvil y pensado para funcionar junto a acciones no digitales como talleres, campañas, acuerdos locales y puntos de recogida de proximidad.
Porque en los sistemas alimentarios rurales, la tecnología solo genera valor cuando fortalece las relaciones que ya existen.

