Abordar el desperdicio alimentario en entornos rurales requiere algo más que soluciones técnicas. Es necesario comprender cómo funcionan los sistemas alimentarios a nivel local, cómo interactúan los distintos actores y dónde pueden producirse ineficiencias o pérdidas.
Por ello, RULESSWASTE sigue un enfoque estructurado y territorial que sitúa a los agentes locales en el centro del proceso.
Empezar escuchando
La primera fase del proyecto se centra en comprender el contexto local. Los territorios rurales presentan características específicas que influyen en cómo se genera el desperdicio alimentario: dispersión de la población, ciclos productivos estacionales, limitaciones logísticas o cadenas de suministro fragmentadas.
En lugar de aplicar soluciones genéricas, el proyecto comienza con un proceso de diálogo con actores locales como ayuntamientos, productores, comercios, sector hostelero y entidades sociales.
Este proceso permite recoger información cualitativa sobre prácticas actuales, retos y oportunidades dentro del sistema alimentario local.
Identificar oportunidades de mejora
Una vez comprendido el contexto territorial y la perspectiva de los distintos actores, el proyecto analizará dónde pueden producirse pérdidas o desperdicio a lo largo de la cadena de valor.
Esta fase de diagnóstico busca identificar patrones y oportunidades que puedan orientar el diseño de futuras intervenciones.
El objetivo no es únicamente comprender el problema, sino identificar oportunidades reales para reducir el desperdicio alimentario.
Construir soluciones de forma colaborativa
RULESSWASTE adopta un enfoque colaborativo para asegurar que las soluciones reflejen las necesidades y capacidades de los territorios.
Combinando conocimiento territorial, análisis estructurado y colaboración con los agentes locales, el proyecto busca desarrollar acciones que sean operativas y socialmente aceptadas.
Este proceso sentará las bases para las siguientes fases del proyecto, en las que se diseñarán e implementarán acciones concretas.
Porque las soluciones sostenibles no se imponen: se construyen conjuntamente.

